Pensar que hace unos años atrás, alguien podría ir por la calle contando como estuvo su día, cuan feliz o triste esta, donde fue su ultima borrachera, quien es su pareja actual, o de quien se acaba de separar y porque, que estudian sus hijos, a donde va, que hacen, a que hora la casa esta deshabitada, el horario en que sale o ingresa a su casa, etc. Esas cosas la verdad que se comentaban pero en la intimidad. Hoy la tecnología y las plataformas, son un mar de información, podemos saber eso y mucho más.
Es que como dice Paula Siliba, nos dice en relación a las plataformas virtuales (Las Redes), que también es un espacio donde normalizamos conductas, esto de dar a conocer nuestras situaciones vividas, para que otros, con su pulgar arriba confirmen nuestra existencia, es lo normal, son aceptadas por la sociedad. Se las supone correctas y nos permiten pertenecer, es esa realidad virtual. ¿Es real o es virtual?, ¿Lo virtual es lo real?
Decía Feenberg en 1999, “No podemos continuar alimentando las visiones esencialistas de la tecnología y su autonomía de lo social y lo cultural, pues ello sólo conlleva a dejar fuera de nuestro alcance y conocimiento importantes dimensiones de nuestra existencia.”
Comentarios
Publicar un comentario